PEDRAZA, UN VIAJE A LA VILLA MEDIEVAL DONDE EL TIEMPO SE DETUVO

 Pedraza es una villa medieval amurallada situada en la provincia de Segovia, es uno de los rincones de  Castilla y León, capaces de transportarnos a otra época desde el mismo instante que cruzamos su puerta medieval.

Su población ahora es escasa unos 335 habitantes pero llegó a tener entre la ciudad y su territorio del orden de los 2.000 habitantes, fue un núcleo importante durante la Edad Media.

En este recorrido te invito a descubrir no solo sus edificios más emblemáticos , sino también la historia de quienes la habitaron y de los acontecimientos que forjaron su identidad.

Pedraza desde la torre de la cárcel

HISTORIA

Mucho antes de que Pedraza se convirtiera en la hermosa villa medieval que hoy podemos visitar, este cerro ya había sido elegido como lugar de asentamiento. Los vestigios arqueológicos indican la existencia de un asentamiento de época celtibérica, al menos desde el siglo IV a. C. Su privilegiada posición, elevada sobre el territorio y con un claro valor defensivo, explica en buena medida que el lugar fuera ocupado a lo largo de los siglos.

Posteriormente, el cerro estuvo ocupado durante la época romana, aunque no conocemos con precisión cuándo se establecieron aquí los romanos, ni cómo fue exactamente aquel asentamiento. Tampoco quedan en Pedraza grandes construcciones romanas visibles, por lo que resulta difícil reconstruir aquella etapa con detalle.

Con la desaparición del poder romano en Hispania, a partir del siglo V, el territorio pasó a formar parte del reino visigodo. Más tarde, en el siglo VIII, la conquista musulmana transformó el panorama político de la península. Durante los siglos siguientes, la zona de Pedraza quedó vinculada a un territorio fronterizo entre los poderes musulmanes y cristianos. Sin embargo, las noticias sobre Pedraza durante este período son escasas, y no sabemos con certeza cómo era el asentamiento ni qué papel desempeñaba.

Será a partir de los siglos X y XI cuando Pedraza vuelva a adquirir un papel relevante con la expansión de los territorios cristianos y la consolidación del poder castellano al sur de la Sierra de Guadarrama. Una de las primeras referencias documentales conocidas aparece en el siglo X, cuando encontramos el nombre de Petraza.

Es entonces cuando comienza a tomar forma la Pedraza medieval. La villa se convierte en cabeza de una Comunidad de Villa y Tierra, una organización territorial que agrupaba la propia villa y numerosas aldeas de su entorno. Desde Pedraza se administraban tierras, pastos, bosques y otros recursos comunes, convirtiéndose en el centro de un territorio mucho mayor que el que hoy identificamos con el municipio.

Castillo medieval edificado sobre el s. XIII
La posición estratégica del lugar hizo que la villa se fortificara y que, con el paso del tiempo, quedara protegida por sus murallas y por el castillo situado en el extremo del cerro. La fortaleza que hoy contemplamos tiene su origen medieval y fue edificada sobre estructuras anteriores, siendo posteriormente reedificada y transformada en diferentes épocas. 
Las murallas se construyeron entre finales del siglo XI y el siglo XII, coincidiendo con la repoblación cristiana de la zona después de vencer a los musulmanes.
Pedraza fue creciendo alrededor de su castillo y de la iglesia de San Juan. Sus calles comenzaron a llenarse de artesanos, comerciantes y ganaderos.
Recreación de Pedraza en la Edad Media

En el silgo XIV en rey Juan I de Castilla entregó Pedraza al mariscal García González de Herrera, y aquí comienza el dominio de la Casa de Herrera y veremos en varios lugares su escudo.
A partir del siglo XIV, Pedraza quedó vinculada al régimen señorial y, durante el siglo XV, adquirió especial protagonismo la poderosa familia de los Fernández de Velasco, duques de Frías y condestables de Castilla. Bajo su influencia, la villa fue adquiriendo buena parte del carácter señorial que todavía podemos apreciar en sus casas, palacios y escudos.

Casa señorial de la Plaza Mayor de la chef Samantha Vallejo-Nágera

Pero la riqueza de Pedraza no procedía únicamente de la nobleza. Una parte fundamental de su prosperidad estuvo ligada a la ganadería ovina y al comercio de la lana. La villa y su territorio participaron en la economía ganadera castellana y en las rutas de trashumancia vinculadas a la Mesta. Durante los siglos XVI y XVII, Pedraza vivió una época de notable prosperidad, que dejó una profunda huella en su arquitectura y en el patrimonio que ha llegado hasta nuestros días.

Plaza del ganado, detrás de la iglesia de San Juan Bautista

Con el paso del tiempo, la villa fue perdiendo buena parte de aquella importancia económica. La transformación de la ganadería y de las estructuras económicas y sociales que habían sustentado su prosperidad provocaron un largo período de decadencia.
En el siglo XIX se fue acentuando esta decadencia, hasta que en 1836 desapareció la Mesta. Esta era una organización de ganaderos de ovejas de Castilla donde se reunían los grandes propietarios de rebaños y tenían diferentes privilegios, siendo Castilla uno se los principales productores de la lana merina.
En el año 1836 se abolió la Mesta y se perdieron los privilegios de los grandes ganaderos, las tierras ya no se dedicaron a pastos sino a la agricultura, la demanda de lana española decayó y mucha población de Pedraza decidió emigrar buscando otras oportunidades.

Pero en el siglo XX, intelectuales y artistas se empezaron a interesarse por las tradiciones y los pueblos históricos. Así en 1926 el pintor Ignacio Zuloaga adquirió el castillo y evitó que cayera en la ruina.

Zuloaga compró en 1925 el castillo para convertirlo en vivienda taller
Al igual que el pintor, muchas casas de la villa se fueron comprando y rehabilitando como segundas viviendas o para hoteles y restaurantes.
Pedraza se fue trasformando a partir del siglo XX como una Villa de calles tranquilas rodeada de una historia sosegada que no solo atrae a intelectuales sino a turistas deseosos de conocer como era el esplendor de la Edad Media.

LA VILLA

Después de esta breve historia vamos a recorrer Pedraza, entraremos con el coche a la Villa y recorreremos sus estrechas calles hasta llegar al parquin que se encuentra cerca del castillo, dejaremos en vehículo y nos perderemos por sus calles.

Nos encaminaremos hacia su plaza Mayor, descubriendo a nuestro paso las casas blasonadas, los restos de la muralla y las iglesias derruidas.

PLAZA MAYOR

Plaza mayor porticada
Al acercarnos nos sorprenderá su amplitud y sus casonas. Al recorrer con la vista nos encontraremos con muchas casas nobles bien conservadas, es de forma irregular, con soportales para resguardarse del frío y la lluvia, aunque su finalidad también fue cobijar el mercado y servir de refugio en las tardes de festejos taurinos. A nuestro alrededor nos encontramos con casas señoriales de los siglos XVI y XVII decoradas con escudos heráldicos, el Ayuntamiento y la Iglesia.

En un lado de la plaza se encuentran tres viviendas del siglo XVI que fueron unificadas en el siglo XVII cuando se les añadió en la planta baja los soportales. Si nos acercamos veremos blasones nobiliarios de las familias importantes de la época.

En este lateral se encuentran tres viviendas palaciegas del siglo XVI

En el siglo XVI las familias nobles veían los espectáculos taurinos desde los balcones, el pueblo se resguardaban bajo los soportales de esta plaza.

Al fondo, La Casa Taberna

Si giramos la vista nos encontraremos con una fachada sobria, con varios escudos en su fachada, es Casa Taberna, una vivienda señorial que fue adquirida por la chef Samanta Vallejo-Nájera, actualmente también es un increíble hotel. 
Estancia de la Casa Taberna
Si entras o simplemente te asomas a su entrada descubrirás un lugar con mucho encanto, su decoración es antigua y espectacular.
Casa de los marqueses de la Floresta y Ayuntamiento

En esta plaza también encontraremos el Ayuntamiento que antaño fue un palacio noble que habitó la familia Pérez de la Torre. Bajo el ayuntamiento hay un pasadizo que da a la calle dela Cordovilla o del Cura.
Ayuntamiento con pasadizo
 A  la izquierda del Ayuntamiento nos encontramos con una taberna que en la actualidad es un restaurante y seguidamente la casa de los Marqueses de la Floresta, edificio del siglo XVI.
Casa del marques de la Floresta
En esta plaza nos encontramos con la iglesia de san Juan, donde se encuentra el Balcón verde. Es una edificación pegada a la base de la iglesia que sólo se puede acceder desde el exterior, no desde la iglesia. Se cuenta que un noble de la villa tenía una casona situada en la calle Real, pero no disponía de vistas a la plaza y no podía ver los festejos taurinos, así que solicitó construir su propio palco privado al pie del campanario y para mayor reconocimiento mandó tallar su escudo y una inscripción donde pone que ese lugar es de su propiedad. 
Balcón Verde que mandó construir el noble Antonio Pérez de la Torre y Zuñiga.

La torre de la iglesia tiene un revestimiento de mortero antiguo, no es cemento como a primera vista se piensa. En la Edad Media no todas las torres era de sillería con bloques de piedra bien tallados, porque eran caros, así que solo usaron estos sillares para las arcadas superiores.

La parte inferior se levantó con mampostería, es decir con piedras irregulares, cascotes y argamasa, y por tanto fue necesario utilizar mortero para unificarla y protegerla de las heladas segovianas.

Después de su construcción se encaló y lucía completamente blanca, pero en el siglo XX se retiró la capa de cal para buscar la piedra original y se dieron cuenta que no había sillería que era mampostería, así que se dejó con el tono del mortero a la vista.

Iglesia de San Juan desde la plaza Mayor

IGLESIA DE SAN JUAN
Se encuentra en la plaza mayor, su origen es románico como lo demuestra su torre y ábside.
En el siglo XVI se iniciaron reformas que prosiguieron hasta el siglo XIX. Su interior muestra todas las reformas de estilos empleados, desde la sobriedad del románico hasta la decoración abundante de la época barroca.
Esta es la única iglesia que se realiza culto y sólo se visita en horario de misa.

Fachada que está en la plaza del Ganado

Nos dirigimos a la Cárcel otro lugar imprescindible de nuestra visita.

LA PUERTA DE LA VILLA

Puerta de la Villa

Pedraza desde el siglo XI estuvo rodeada por una muralla, está era la única puerta de acceso a la villa. Esta entrada se restauró en el siglo XVI por el señor de Pedraza que en aquel entonces era Iñigo Fernández de Velasco, condestable de Castilla y duque de Frías, durante el reinado de Carlos I.

Es una puerta con dos portones de madera y forma parte del torreón de vigilancia de la cárcel. El carcelero era el encargado de cerrar las puertas al anochecer y debía estar pendiente de si se necesitaban sus servicios durante la noche. La puerta se utilizó para cerrar la Villa durante varios siglos hasta el primer cuarto del siglo XX que dejó de ser operativa.

Si nos fijamos en sus muros, nos encontraremos el escudo de Fernández de Velasco, sobre el arco decorado con diseños mudéjares de ladrillo rojo.

Parte interior de la puerta

En el interior de la puerta podemos ver una pequeña capilla con una imagen, el "Cristo de la Puerta de la Villa" que durante la procesión de Viernes Santo recorre las calles en procesión.

Escudos de Fernández de Velasco y el de Comunidad de Villa y Tierra

Por la parte interior de arco en dirección a la villa nos encontramos además del escudo de Fernández de Velasco con el de Comunidad de Villa y Tierra. Encima hay una inscripción "Esta obra se hizo a costa de Villa e Tierra". Este título que tenía Pedraza quería decir que funcionaba como en núcleo principal de esta zona al sur del río Duero, aquí se aglutinaba el poder político y económico de todas las aldeas circundantes.
Fachada de la cárcel

Al lado de este arco se encuentra la entrada de la cárcel, en una placita donde se cruzan las tres calles principales , la calle Real que conduce a la Plaza Mayor, la Calzada que nos lleva al castillo y a la izquierda la calle de las Cuestas que nos acerca a la iglesia de san Juan por donde se encuentra el ábside. 
Podemos ascender por la escalera y nos encontraremos con la recepción, donde podremos comprar los tiques para una visita guiada. Vale la pena escuchar de manos de la guía la historia de esta prisión y entender como era la vida en la Edad Media en esta Villa.
Se utilizó de cárcel desde el siglo XVI hasta 1890.

Celda de la cárcel

La cárcel contaba con dos niveles de mazmorras, en su parte superior albergaba a los delincuentes menores y en el sótano a los presos más peligrosos. El edificio fue levantado en el siglo XIII como un torreón defensivo y en el siglo XVI se habilito como prisión de la Comunidad de Villa y Tierra.
En su interior se conservan elementos originales que muestran la vida carcelaria de la época: cepos para inmovilizar, grilletes, camastros de madera, letrinas ( agujeros más bien de caída libre a otras salas o al exterior) y celdas de madera sin luz ni ventilación.
Camastros y grilletes en el interior de la cárcel

Letrinas que desembocaban en el exterior

Salimos de la prisión y recorreremos la calles de la Villa para descubrir el ambiente medieval de las viviendas.
Paseando por las calles de la Villa nos encontramos con numerosas casas solariegas construidas en el siglo XVI y XVII, en nuestro paseo nos encontramos con esta casa que tiene un balcón en la esquina que da a dos calles, es la Casa de Pilatos. Era propiedad de la familia Ladrón de Guevara.

Casa Pilatos

IGLESIA DE SANTA MARÍA

Es un templo románico del siglo XI que actualmente está en estado ruinoso, es de propiedad privada, lo compró el pintor Ignacio Zuloaga. A pesar de su estado ruinoso permanece en pie su torre con ventanas geminadas y el ábside semicircular que conserva una ventana de medio punto con capiteles adornados con motivos vegetales.

Iglesia de Santa María

En su momento de esplendor fue la iglesia más importante sobre todo en los siglos XVI y XVII, los Condestables de Castilla, señores del castillo, celebraban aquí sus ceremonias religiosas.

EL CASTILLO
Se ubica al norte de la muralla, cerca del aparcamiento que han habilitado. Se empezó a construir en el siglo XIII, seguramente encima de la alcazaba musulmana, aunque no se conservan restos. Era un lugar inexpugnable, solo se podía entrar por el frente, entrando por la Villa que sólo cuenta con una entrada.
 Castillo de Pedraza

Fue construido en el siglo XIII y reedificado en el siglo XV por la familia Herrera, durante esta reforma se añadió la torre del homenaje.
En el siglo XVI pasó a ser propiedad de la familia Fernández de Velasco quienes le dieron un aspecto más señorial.
Puerta de entrada al castillo
Como todo buen castillo cuenta con una leyenda , se cuenta que el noble Sancho de Ridaura se casó con Elvira, pero esta estaba enamorada de Roberto, un campesino que apenado por la boda de su amada se fue a un convento. Años más tarde Roberto ocupó el lugar del capellán del castillo. Y mientras la usencia del señor que se fue a luchar junto al rey de Castilla, Elvira y Roberto retomaron su romance.
A su regreso Sancho, al saber de la infidelidad se su mujer, mató a Roberto, colocándole una corona de púas incandescentes sobre la cabeza.
Las almas de Elvira y Roberto desde el silgo XIII vagan por los pasillos del castillo

Elvira al saber la noticia, prendió fuego al castillo y después se clavó una daga. Desde entonces el alma de los amantes vagan en las noches de verano por las habitaciones del castillo.

En el siglo XVI, quien estuvieron retenidos entre estas paredes fueron el futuro rey de Francia Enrique II y su hermano Francisco, cuando eran niños tenían unos 8 y 9 años. Fueron retenidos en España bajo custodia como garantía de que se cumpliría el Pacto de Madrid, entre el padre de estos niños Francisco I y el rey Carlos V. En la batalla de Pavía el rey francés fue capturado y para recuperar la libertad , aceptó firmar el Tratado de Madrid y dejar a sus dos hijos mayores como garantía de que cumpliría lo pactado, sin embargo no cumplió lo prometido y los niños permanecieron más tiempo de lo previsto.
Fueron liberados en 1530 después de que ambas reyes firmaran el tratado de paz de las Damas.

Aspecto aéreo del castillo actualmente

La decadencia del castillo se inició cuando los condestables lo abandonaron al perder su importancia como centro de comercio y poco a poco se fue deteriorando.
Se puede visitar el castillo comprando la entrada. Actualmente se celebran en su interior diferentes eventos desde conciertos hasta bodas.
Entramos en el recinto con una auto guía que nos informa de las diferentes estancias de castillo.
Interior del castillo, arcos para acceder al patio de armas

Desde el patio de armas, ahora trasformado que cuenta en la actualidad con un jardín y una piscina, se encuentran unas escaleras por donde se puede acceder al aljibe, este depósito garantizaba que en caso de asedio en la Edad Media ayudaba a poder resistir gracias al abastecimiento de agua.
Aljibe del castillo
Después de ver la planta baja podemos acceder a la primera planta.
En 1926 el pintor Ignacio Zuloaga adquirió el castillo por 12.999 pesetas y habilitó una de sus torres para vivir en ella e instalar su estudio de pintura.
Al igual que el pintor otros intelectuales descubrieron estos parajes y Pedraza formó parte de la creación de otros artistas, así ha sido escenario de más de 200 producciones audiovisuales, por citar algunos films está en 1.925 se filmó "Los chicos de la escuela· de Florián Reyes, a las que siguieron otros films. Más cercana a nuestros días en 2012 se filmó "Blancanieves" de Pablo Berger (ganó 10 premios Goya) o "Así en el cielo como en la tierra" de 1995 de José Luis Cuerda. Si habéis visitado la Villa os será fácil reconocerla.
Comedor dentro de la torre

Salón y biblioteca del castillo

La empresa Tetrópolis propiedad del productor Luis Álvarez, y los actores Santiago Segura y José Mota son los actuales propietarios, pagaron casi 5 millones de euros a los herederos del pintor Zuloaga en el año 2024.

EXTERIOR DE LA VILLA
MURALLA
La muralla de Pedraza se construyó en el siglo XI, pero solo quedan algunos lienzos. Consta que el siglo XVII el ayuntamiento autorizó a propietarios colindantes al muro a eliminar las paredes para agrandar sus viviendas, así la muralla fue desapareciendo.
Se puede ver un lienzo al lado de la Puerta de la villa de la antigua muralla.
Muralla al lado de la torre de la cárcel

Podemos ver el Torre de las Hontanillas, con un aljibe del siglo XV. Es un torre albarrana porque se adelanta al muro de la murallas de forma que era más fácil ver si el enemigo se acercaba al castillo por algún lienzo de la muralla.
Torreón de las Hontanillas
A las afueras se encuentra la Casa del Águila Imperial, desde 2003 la Junta de Castilla y León ha desarrollado un plan para recuperar esta águila y en esta iglesia románica de San Miguel, se muestra el ciclo de vida, costumbres y como preservar el águila real por estas tierras segovianas.

Casa del águila desde una ventana de la cárcel

Fuera de la Villa nos encontramos con el acueducto de Pedraza, se construyó en el siglo XVI , llevaba agua desde la Fuente del Caño hasta la ciudad y tiene una longitud de unos 270 m de recorrido.

Acueducto medieval

Antes de acabar hablaros de la celebre Noche de las velas, yo aún no he podido estar pero no descarto acercarme a sentir esa noche mágica , se celebra el primer y segundo sábado de julio. La villa se torna más medieval, más misteriosa, las velas son las protagonistas de estas noches mágicas.
Noche de las Velas

Recorrer las calles de la Villa y poder entrar en algunos de los edificios más emblemáticos es un placer para los sentidos y después de hacer este recorrido, uno piensa que no será la última vez que vuelvas a pisar estas calles segovianas.







Comentarios

Entradas populares de este blog

LA ERMITA DE SAN BARTOLOMÉ

UCERO un pueblo por descubrir

HISTORIA DEL CASTILLO DE UCERO